domingo, 27 de diciembre de 2015

Conciencia: El temor te paraliza

Todas las personas están dotadas de las mismas capacidades espirituales y racionales para alcanzar las metas que deseen. Al menos esta es la regla natural. Sin embargo, ¿por qué muchos –quizá la mayoría- fracasan en convertirse en aquello que alguna vez desearon? La respuesta es simple, en algún momento tuvieron temor, estuvieron poseídas por el miedo.

El miedo no es solamente esa sensación que invade frente a lo desconocido, o ante un peligro inminente, o alguna amenaza externa. Más letal es el miedo que ataca a la psiquis, que opera en las sombra del inconsciente provocando que la persona no tome esas decisiones que quizás le abrirían un camino diferente.

Podría tal vez hablarse de una “escala” en el miedo; desde el “temor reverencial” hasta el pánico. En cualquiera de los casos el miedo paraliza, oscurece la mente y detiene la toma de decisiones.

Un temor muy particular y difundido es aquel que proviene de la imposición de dogmas (decretos), sociales, políticos y sobre todo religiosos. Constituyen verdaderas ataduras a la hora de tratar de ser uno mismo, en intensidad y libertad.

El miedo juega su combate en el cerebro y es allí donde hay que darle batalla con pensamientos positivos, aunque en un principio no se esté seguro de que vayan a resultar, pero hay que cambiarle la estrategia. El cerebro está acostumbrado a que se huya a refugiarse en creencias o sentencias que dan esa sensación de seguridad, pero cuando se le hace frente con ideas buenas, positivas, lo mismo que una serpiente atacada, el cerebro se retorcerá, pero terminará aceptando los nuevos paradigmas que la consciencia le impone.

Si no se libra esa batalla contra el miedo, éste terminará convirtiendo a su víctima en un ser gris, encorsetado en pensamientos limitados y así habrá perdido la gran oportunidad de ser exitoso.


Lic. Augusto Gattilusio Varano 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario